Visiones nómadas del conocimiento

Por: María Represa, Bibliotecóloga de la Universidad Carlos III de Madrid

Soy bibliotecóloga formada en España y laboralmente radicada en Colombia. He vivido además en Alemania y Reino Unido. Por tanto he tenido la oportunidad de disfrutar de diferentes tipos de bibliotecas en diferentes lugares.

Ponerse a escribir sobre las bibliotecas de hoy de ayer, de aquí de allí, es un gran reto.
La percepción más básica que he tenido en estos años ha sido del tipo: España destaca en las bibliotecas universitarias, en Colombia hay un gran esfuerzo por las bibliotecas escolares, no hay quién compita con el mundo anglosajón en términos de biblioteca pública, etc.

Realmente no hablo con fundamentos teóricos, sino con la experiencia que he tenido como usuario, en algunos casos, y como profesional en otros.

Pero más allá de todo eso, veo en todos lados un momento coyuntural que se dilata en el tiempo más de lo que cabría imaginar desde lo teórico. La información, es parte del mundo globalizado, como este, se ha descentralizado y ha roto las fronteras de su continente que eran las bibliotecas. Las bibliotecas cambian su paradigma de recipiente para convertirse en ágora, en lugar de encuentro del conocimiento disperso que van generando las personas, ahora mucho más nómadas. Y esto va de la mano y cambia en función del cambio de otros aspectos, como es la transformación en la forma de trabajar (teletrabajo, laboratorios de innovación), la forma de vivir (no lugar fijo de residencia, viajes continuos) y las satisfacciones personales (experiencias en lugar del consumo material, realización personal), entre otros. En ese sentido, por tanto, hay que reconocer el avance de los anglosajones que ya descubrieron el vacío al que les lleva el control, la seguridad y el consumismo, frente a lugares como Colombia que todavía teme a la inestabilidad, el cambio y puede presumir de un gran sistema de endeudamiento. Muestra de esto es el sedentarismo obligado que llevan la mayoría de sus ciudadanos, que les hace estar por años en un mismo trabajo, atados a un fondo de empleados, un banco o una universidad, por ejemplo.

Tenemos entonces en nuestras manos, como profesionales, la oportunidad de liderar esa metamorfosis. Por un lado siendo el salvavidas de los usuarios, que se hunden navegando en todo ese océano de información (y ante todo haciéndoles entender que se hunden). Es una fuerte labor de mercadeo la que debe emprender cualquier programa de alfabetización informacional (y plantearlo como algo más allá que el manejo de gestores bibliográficos y herramientas de búsqueda). Por otro lado adecuando los espacios para que brinden la oportunidad de generación de contenido y conocimiento, tanto con lugares que inviten a estar y reunirse, como con herramientas tecnológicas como son los biblio labs o laboratorios de innovación. Debemos entender la sociedad de cooperación a la que nos dirigimos y que igual que hemos logrado la democratización del conocimiento, como contraparte tenemos el deber de generar alguno nuevo y compartirlo con todos los demás, en cualquier de sus formas, oral, escrito o como producto. En el contexto particular que caracteriza este país, las bibliotecas deberíamos ser el espacio abierto y alternativo a una realidad en busca de cambio como es la esperanza del posconflicto y la posibilidad de repensarnos como sociedad entre toda la comunidad. Lugar donde se planteen las problemáticas de la comunidad, se den a conocer los grupos minoritarios, se brinden los recursos para entender la diversidad cultural del país y se generen procesos de memoria, con el fin de lograr la inclusión social y la conciliación.

Por ello esas dos vertientes que señalaba, la alfabetización informacional y los espacios de encuentro y elaboración, harán ciudadanos con mayor conciencia de su ciudadanía, con todas las armas para la ejecución de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, con espacios donde poder aportar al mundo su conocimiento, canalizarlo y ser un eslabón más en la convivencia social.

Bibliografía

Moravec, J. (ed.) (2013). Knowmad Society. Recuperado de http://www.knowmadsociety.com/download/KnowmadSociety.pdf

Uribe, A., & Machett´s, L. (2010). Estado del arte de la alfabetización informacional en Colombia. Recuperado de: http://eprints.rclis.org/15465/1/Alfabetizaci%C3%B3n%20Informacional%20en%20Colombia.pdf

Uribe, A. (12 de junio de 2015). Alfabetización mediática e informacional: El rol del profesional de la informacional [Mensaje en un blog]. Recuperado de: http://alfincolombia.blogspot.com.co/

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