Movimientos sociales frente a la reforma del derecho de autor en Colombia

Identificación del caso

Antecedentes

En 2006 La república de Colombia suscribió el Acurdo de Promoción Comercial con Estados Unidos de América, ésto abrió paso al establecimiento de la Ley 1143 de 2007 para garantizar un balance entre el ordenamiento constitucional del país y el Acuerdo, mencionado previamente.

Frente a los procedimientos necesarios para lograr el balance entre la Constitución de Colombia y el Acuerdo, algunas leyes nacionales debían ser revisadas y modificadas. Una de ellas, tiene que ver con la regulación a la norma sobre Propiedad intelectual de la que se derivan la Propiedad Industria, que cubre marcas y patentes y el Derecho de Autor, expresado en la Ley 23 de 1982. Las regulaciones frente a éste último, será el punto de discusión entre la sociedad civil. A partir de estas discusiones se presentarán los ejemplos que movilizaron a un sector de la población, con la intención de equilibrar esta norma de una manera más justa e incluyente frente al derechos de acceso a la información y libertad de expresión.

Problema a la vista: el motivo de la movilización

Previo al periodo de la aprobación e implementación del Acuerdo en 2011, un grupo desde al institución privada, denominado Fundación Karisma, llamó la atención sobre las implicaciones relacionadas con el acceso a la información relacionado con el ámbito cultural y educativo, sus usos con las tecnologías disponibles en el momento y las prácticas sociales que se generaron a partir de estos desarrollos tecnológicos, frente al derecho de autor. Su mensaje fue simple: las prácticas y las posibilidades que brindan las tecnologías, actualmente, pueden convertir a los ciudadanos y a algunas instituciones, como bibliotecas, archivos, museos, entre otros, en infractores de la Ley de Derecho de autor en Colombia, por usar o compartan información por medios físicos o digitales, sin contar con previa autorización del autor o titular de los contenidos.

Las intervenciones de la Fundación Karisma en espacios públicos, en la academia y medios de comunicación, lograron generar un colectivo conformado por ciudadanos que se sumaron a la discusión para intentar lograr la aprobación de una ley más equitativa, que permita un balance entre las libertades de la ciudadanía frente al uso y acceso de información, así como a las instituciones que puedan proveer servicios gratuitos de este tipo, y los intereses de autores, mediante la protección de sus obras en el mercado.

Desde las discusiones que se presentaron en 2011, se han generado varios Proyectos de Ley en los que se trabajan distintos aspectos relacionados con la modificación de la Ley sobre Derecho de autor en Colombia. Sin embargo, a partir de la presión ciudadana y algunas vicios en los procedimientos, hasta el momento, no se han logrado concretar la actualización de esta Ley. No obstante, a partir del Acuerdo entre Colombia y Estados Unidos, este punto se debe resolver, ojalá de la manera en que ninguno de los actores involucrados se vea perjudicado.

Las discusiones giran en torno a temas relacionados con:

  1. Proveedores de servicios de internet. En este tema el punto crítico es la ambigüedad sobre la definición del proveedor, lo que cobijaría a cualquier institución que permita el acceso a internet a las personas, y las haría responsable por los malos usos que éstas personas puedan hacer de obras protegidas por el derecho de autor. En este caso, si una persona accede a internet desde una biblioteca pública e infringe la ley, este servicio bibliotecario podría cerrarse temporalmente o desaparecer para una comunidad específica.

  2. Lo anterior nos lleva a las responsabilidades que tanto las instituciones como los ciudadanos tendrían frente al derecho de autor, y la reserva sobre a información de las personas que utilizan los servicios en bibliotecas, frente a solicitudes de entidades de gestión, en caso de determinar malas prácticas.

  3. La posibilidad de modificar un formato para garantizar acceso a textos impresos a personas con discapacidad.

  4. La preservación de obras, para garantizar el acceso de información a generaciones futuras. Lo cual tiene graves complicaciones en el entorno digital.

  5. Y los usos sin animo de lucro de los contenidos, que pueden ser de carácter educativo o recreativo. A este punto se suma la libertad que tendrían las personas de hacer parodias utilizando materiales que formalmente se encuentran protegidos.

Estos puntos, en términos generales, convocaron a sectores de la población que veían vulnerados sus derechos frente al uso de información y uso de las tecnologías, así como a comunidades de profesionales, como los bibliotecarios, que en la ley encontraron barreras para desempeñar su labor misional, y por el cual podrían verse involucrados en problemas legales por cumplir con su trabajo.

Análisis de un movimiento ciudadano en el siglo XXI a partir de los elementos discutidos en clase

Para empezar, voy a retomar una de mis primeras inquietudes frente al tema de los movimientos sociales y los estudios que se generan de manera tardía. En este caso particular, por la forma en que se desarrollaron las cosas, y al reflexionar sobre el movimiento generado a partir del problema planteado anteriormente, se presenta una serie de sucesos diacrónicos; éstos sucesos que surgen desde la aprobación del acuerdo, y su implementación, generó las discusión entre el 2011 y el 2013, que actualmente, en 2016, están emergiendo a partir de un nuevo proyecto de ley.

Llama la atención que la actividad, principalmente, se genera en un entorno virtual. Por lo tanto, las actividades realizadas de manera sincrónica, en cada uno de los periodos de discusión, generó documentación que se encuentra almacenada en la web, lo que permite revisar un registro amplio de textos, vídeos e imágenes ligadas a la discusión. También se idearon mecanismos para guardar o referenciar esta información en el sitio web: www.redpatodos.co1, desde el colectivo, aunque el registro de la actividad se presente en medios como el sitio web del periódico El Espectador y sitios web personales y redes sociales de ciudadanos que participaron directa o indirectamente con el movimiento, y que se enfocaron en aspectos específicos de la discusión, por ejemplo, desde el sector bibliotecario en el sitio web: wiki.nomono.co2. En estos sitios se perciben las preocupaciones y la clara diferenciación de las voces, aunque se hable del mismo tema.

Según esto registros se puede ver que los periodos de actividad están altamente influenciados por los nuevos anuncios, formales o no, de la presentación de nuevos proyectos de ley relacionados con el tema. En caso contrario, la participación del grupo es esporádica o casi nula. Durante los periodos de discusión es evidente que los grupos que componen la Fundación Karisma y RedPaTodos, cuentan con una representatividad de un colectivo mayor, se presentan como como líderes en la discusión, representantes en interlocutores válidos provenientes desde el sector de la sociedad civil. Por otra parte, y como respuesta al sector bibliotecarios, a partir del proyecto de ley publicado este 2016, otro actor a empezado a cobrar visibilidad: la Fundación Conector3.

Como resultado de las discusiones, y en algunos casos, por la falta de comunicación entre los postulados de flexibilidades en la norma, los representantes de los titulares del derecho de autor han denominado a las personas como “piratas”, por considerar que sus requerimientos pueden afectar un mercado. Eso es un ejemplo de la Criminalizacion, frente a este sector de la población.

Con respecto a lo anterior, otro aspecto a tener en cuenta, y tratado durante las sesiones, tiene que ver con las víctimas. Aunque este caso no las ha generado un conflicto violentos, es un tema recurrente cuando se trata de ejemplificar los conflictos que puede traer una regulación de la ley desequilibrada: Diego Gómez4, un biólogo de la Universidad del Quindío, que se encontraba cursando estudios de posgrado en Costa Rica, compartió, en 2011, a través de una red social una tesis de maestría de otro biólogo de la Universidad Nacional de Colombia, debido a la pertinencia del tema y tomando en consideración la dificultad de sus compañeros para viajar hasta Bogotá a consultar el documento. Por este hecho, Diego fue demandado y actualmente enfrenta un proceso legal que lo puede llevar a cumplir entre cuatro y ocho años de cárcel.

Durante las campañas, este caso se rememora como un llamado de atención a la ciudadanía: así como Diego, cualquier otra persona podría enfrentar una condena por una acción que, en la actualidad, la hacemos todos en las redes. Compartir información. Por otra parte el mensaje se extiende hasta las instituciones, con la intención de demostrar los excesos a los que puede llegar la norma.

El modo en cómo surgieron las cosas y las iniciativas de la comunidad por documentar e informar sobre los problemas que la ciudadanía podría enfrentar, pueden ser relacionados con la propuesta del profesor Alvaro Oviedo sobre la auto indagación, teniendo en cuenta que las acciones realizadas por los grupos propiciaban discusiones que implicaban una reflexión sobre la problemática y mecanismos de interacción entre las instancias institucionales que presentan los proyectos de ley, los autores y propietarios del derecho de autor y las personas que usan servicios de información. Esto genero mesas de discusión, foros en web y movimientos en redes sociales en donde se procuraban generar mecanismos que permitieran aclarar las posturas y llegar a consensos.

El movimiento que se generó la sociedad civil, posibilitó que estas decisiones, no se tomaran sin una consulta pública, o por lo menos sin una consulta a los sectores que se podrían ver afectados por las reformas a la legislación. Aunque estos procesos todavía no son del todo abiertos, por lo menos, garantizan que las personas estén más atentas a los trámites con respecto a esta ley, evitando que ocurran acontecimientos como la aprobación de un proyecto de ley en 15 días, con motivo de la visita del presidente Barck Obama a Cartagena en 2012. Por supuesto esta ley fue declarada inconstitucional y se archivó, y actualmente se presenta como el proyecto de ley “Por la cual se modifica la Ley 23 de 1982 y se adiciona la legislación nacional en materia de derecho de autor y derechos conexos” en agosto de 2016.

Conclusiones

Con respecto a las metodologías para captar información y poder analizar una población o a las comunidades que pertenecen a un movimiento, como el presentado anteiormente, se vuelve difuso la necesidad de un informante. Y presenta la pregunta ¿Cómo afecta esto el hecho de la documentación o el registro que se generó en redes sociales? Parte fundamental del movimiento se basó en la divulgación por medios web del problema. Esta documentación constante es un medio que puede posibilitar la indagación en las personas que se ven involucradas o que tienen un interés en el tema y encuentra un punto de partida en las discusiones que se han dado previamente.

La sensibilización, con respecto a problema, se hace a través de la práctica y la participación en foros de discusión y redes sociales, mecanismos que utilizan a partir de la tecnología para la interacción on line. Las dudas que surgen tiene que ver con los procesos colectivos relacionados con el reconocimiento de estas comunidades y su pertenencia, cuando la interacción se hace a través de la web, en muchos caso con un avatar o alias lo que dificulta tener certeza sobre el otro.

Pese a que la problemática todavía está latente, en el caso de profundizar el tema y hacer ejercicios de memoria, se debe tener en cuenta que, si bien las prácticas que se han dado involucran a personas muy diversas, se debe tener en cuenta la necesidad de lograr un análisis de los registros que se ha documentado, desde distintas perspectivas por la especificidad del tema y sus características, teniendo en cuenta la variación del espacio. Es de aclarar que en ningún momento se acudió a una marcha o una ocupación de un espacio físico en la ciudad. Todo se hizo a través de las redes virtuales, lo que permitiría una reflexión sobre cómo se están generando los movimientos sociales en la actualidad.

Bibliografía

Alvaro Oviedo Hernández, “Teorías sobre los movimientos sociales” en Maria T. Cifuentes, comp. Cátedra Democracia y ciudadanía. Pp.169-189, “Memoria colectiva y movimientos sociales”, en Luchas por la memoria, Absalón Jiménez Becerra, Francisco Guerra García, comp. Pp. 79-93

Alvaro Oviedo Hernández, “Apuntes para el debate, Memoria colectiva y movimientos sociales” en Absalón Jiménez Becerra, Francisco Guerra García, Luchas por la memoria, Universidad Distrital, Ipazud et.al., 2008

David Ramírez Ordóñez. (2016, agosto 26). Comentarios del sector bibliotecario al proyecto de ley de derecho de autor. Recuperado a partir de http://www.conector.co/blog/noticia/comentarios-del-sector-bibliotecario-al-proyecto-de-ley-de-derecho-de-autor/

Diego Gómez. (s. f.). Lee mi historia completa. Recuperado a partir de https://www.karisma.org.co/compartirnoesdelito/?page_id=2

RedPaTodos. (s. f.). Ley Lleras. Recuperado a partir de https://redpatodos.co/blog/427-2/

1Inicialmente, este grupo se conformó y manifestó frente a un tema específico, sus discusiones los llevó a analizar distintos temas relacionados con la privacidad en la red, la gobernanza de internet, la neutralidad de la red, entre otros temas. Los registros sobre esta primera discusión se encuentran en: https://redpatodos.co/blog/tag/leylleras/

2 En este sitio web se recopilo una serie de materiales para ilustrar el problema y algunos mecanismos que la comunidad podría utilizar para evitar tener inconvenientes de tipo legal o por el contrario poder solicitar alguna flexibilidad en la norma para el ejercicio de su actividad labral. Se puede ver el registro detallado en el siguiente enlace: http://wiki.nomono.co/index.php?title=Recursos_sobre_derecho_de_autor,_bibliotecas_y_archivos

3 Luego del comunicado del Ministerio Comercio, Industria y Turismo, esta institución reunió un grupo de trabajo para entregar comentarios al proyecto de ley. Estos comentarios se pueden encontrar en: http://www.conector.co/blog/noticia/comentarios-del-sector-bibliotecario-al-proyecto-de-ley-de-derecho-de-autor/

4 El caso de Diego Gómez ha difundido y comentado en medios de comunicación en internet como Las 2 Orillas, El Tiempo y El Espectador. En el siguiente enlace se puede ver un texto elaborado por ésta persona contando lo sucedido: https://www.karisma.org.co/compartirnoesdelito/?page_id=2

Acerca de Leonardo Ramírez Ordóñez

Soy profesional en Ciencia de la Información – Bibliotecólogo y estudiante de la Maestría en Archivistica Histórica y Memoria de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá. Me interesan los temas relacionados con procomún, los laboratorios de iniciativas ciudadanas y cómo llevar prácticas y contenidos del entorno digital a espacios físicos.
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Una Respuesta a Movimientos sociales frente a la reforma del derecho de autor en Colombia

  1. Hola.

    Yo si recuerdo que en algún momento del 2011 hubo una marcha y recuerdo que en redes sociales vi personas en la Plazoleta del Rosario, en el centro de Bogotá, con máscaras de Guy Fawkes. Después de eso sólo han habido encuentros como conferencias, paneles y similares.

    Mira este video.

    Saludos.

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