Conceptos sobre la actualización del profesional de la información del siglo XXI en Colombia

Por: Pedro Darío Moyano, Bibliotecólogo de la Pontificia Universidad Javeriana

Como egresado de la Facultad de Comunicación y Lenguaje y más exactamente de la Carrera de Ciencia de la Información y Bibliotecología de la Pontificia Universidad Javeriana, me ha rondado una duda desde el tiempo de mi graduación, ¿Dónde están las propuestas de actualización por parte de la facultad para nosotros los egresados?

Es evidente que nuestra facultad, y hablo de la nuestra, pues no tengo conocimiento de las facultades de otras instituciones, ha brillado por su ausencia en este sentido. Se han conocido propuestas de estudios de posgrado que no han tenido la suficiente acogida o el impacto deseado, o en el caso de educación continuada, diplomados, etc., tienen un contenido muy generalizado y poco atractivo para la inversión que hay que hacer.

Entiendo que crear un programa de especialización o maestría en nuestra área no debe ser tarea fácil, teniendo en cuenta la planta docente que debe fortalecerse y los niveles de especialización que deben tener estos docentes, labor nada fácil en nuestro país, pero mi pregunta es ¿esta es la única alternativa de actualización? Es evidente que en nuestro país es mucho más llamativo en nuestra hoja de vida un estudio de especialización o maestría que un “curso de actualización”, pero entonces ¿hasta cuándo debemos esperar una propuesta seria y adaptable al mercado colombiano de un estudio de posgrado en nuestra área?

La mayoría de colegas que conozco, han optado por estudios de posgrado en administración o redes. El primero, puede ser importante para cargos como director de biblioteca o de archivo, el segundo, muchas veces se queda en lenguaje muy técnico y entendible para la mayoría de ingenieros compañeros de estos colegas, pero tal vez un poco complicado para los bibliotecólogos.

Sé que muchos egresados se encuentran en este dilema ¿Qué estudio ahora? ¿Qué me servirá? Es un gran dilema en este país. Actualmente, las ofertas que se encuentran en su gran mayoría son para coordinar servicios bibliotecarios o crear Tablas de Retención Documental, y las ofertas con las que soñábamos cuando éramos estudiantes (por ejemplo, gestión del conocimiento en empresas) no se ven.

El panorama es desalentador, pero aún hay solución al problema. Primero, las facultades deben interesarse en revisar las necesidades del mercado laboral y los estudios realizados sobre el tema, uno de ellos, un artículo muy interesante de la doctora Orlanda Jaramillo, el cual anexo a la bibliografía de este escrito, me pareció interesante y brinda muchas luces sobre el panorama laboral actual.

Si bien muchos nos encontramos a gusto con nuestros cargos, es evidente que nos sentimos desactualizados. Muchas veces las ocupaciones de nuestro cargo no nos permiten enterarnos de las nuevas tendencias, a menos que algún colega nos hable del tema o que por fortuna en alguna de nuestras tareas se atraviese algo novedoso y tengamos que estudiar y profundizar.

El artículo de la doctora Jaramillo tiene unos puntos muy concretos que hay que revisar. Primero, para el 50% de los egresados la formación recibida en el pregrado fue medianamente suficiente, y aunque el 40% piense que fue suficiente, parece que faltó mucho tema por ver. Falta articulación entre la academia y la empresa, es cierto, y esto es un mal no solo de nuestra profesión sino de muchas otras, pero al ser un gremio relativamente pequeño, tenemos la ventaja de poder encontrar estas falencias en cuanto a lo que estudiamos y lo que necesitan las empresas.

Es evidente también que nos falta fortaleza en las áreas de TIC, administración, análisis y organización de la información, servicios, gestión documental y en aspectos como la investigación y la docencia, según la investigación que cité anteriormente. También se encuentra aquí, una falencia en asumir roles gerenciales, de liderazgo y habilidades administrativas, planeación estratégica, proyectos y presupuestos, vigilancia científica, docencia, y capacidad de gestión política. (Jaramillo, 2015)

Algunos casos de éxito en materia de estudios posgraduales en ciencias de la información podrían ser:

Estos ejemplos evidencian la importancia que se le da a este campo en Estados Unidos y otros países. Aunque es bien sabido que en EE. UU. los estudios en ciencias de la información son a nivel posgradual y se toman como una especialización después del pregrado, en Colombia la situación cambia y por lo tanto, el posgrado servirá para especializarse en un tema de nuestra área que tenga que ver con los diferentes tipos de empresa, diferentes soportes de información y diferentes nichos de mercado para esa información.

Para terminar, ojalá las facultades se esmeren en formar a los nuevos profesionales en estas áreas (y lean el articulo), pues me parece un análisis interesante, pero aún más importante, no se olviden de sus egresados, quienes piden que se les tenga en cuenta en el desarrollo de programas académicos de posgrado y de actualización de nuevas herramientas para la gestión (llámese TIC, gerenciales, presupuestales, de proyectos, etc), recuerden que nosotros también tenemos voz y voto en estas inquietudes, a través de las agremiaciones o por medio de encuestas.

Bibliografía

Jaramillo, Orlanda. Pertinencia del perfil de los profesionales de la información con las demandas del mercado laboral. En: Revista Interamericana de Bibliotecología (Medellín): vol. 38, número 2, mayo-agosto 2015. P. 111-120

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