Datadelight o la compulsión de los datos

Ahora que está tan de moda la palabra “compulsivo” acompañada de otras como “acumulador” y “comprador” se puede agregar “data”.

Data compulsivo es un buen término para aquel que disfruta acumulando datos de toda especie, pero también analizándolos. Tratar de dar forma a esta gran masa de plastilina llena de información que está al alcance de la punta de los dedos.

Datadelight busca ser un nodo de reflexión sobre el consumo de los datos y la visualización en sus distintas formas. Se focaliza en “text scraping” de los discursos políticos, en sus maneras de decir y de moldear la realidad en los medios.

Al contrario de otras iniciativas de Dato por liebre que buscan representaciones analógicas de datos, Datadelight basa su reflexión en herramientas de análisis de negocio como Tableau.

Si el discurso se elabora para consumidores políticos (ciudadanos), el ejercicio de Datadelight muestra una perversa reciprocidad al utilizar herramientas para tratar de entender a los ciudadanos como targets que han de ser estudiados para máxima eficiencia de los intereses ocultos en una “democracia”.

Los hechos de facto (datos) deben apoyar cualquier ejercicio político, pero el poder de la palabra sigue siendo evidente en debates presidenciales. ¿por qué nuestros políticos dicen lo que dicen? o en últimas ¿qué es lo que dicen?

En sus discursos de posesión “Le llegó la hora a Colombia” (2010) y “¡Gracias a Dios! ¡Gracias Colombia!” (2014), el Presidente Juan Manuel Santos es coherente con el argumento que procuró su victoria en las mesas de votación. La educación es un área más sensible mientras que Colombia y los colombianos no lo parecen tanto, a juzgar por el conteo de palabras. Ver gráfica.
Esta gráfica toma algunas palabras que los candidatos presidenciales colombianos han repetido en los tres últimos debates realizados por televisión. Se analizó la transcripción de sus palabras de los videos completos subidos a la red (¡gracias YouTube!). Fue abrupta la terminación de los debates porque uno de ellos fue incapacitado por su estado de salud. Así estuvo la cancha política en medio del Mundial de fútbol 2014.

 

 

 

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